Emprender para preservar, una necesidad para la Habana

Emprender para preservar, una necesidad para la Habana

Por:
En este artículo: , ,
6 octubre 2017 | +

Las mismas circunstancias que han frenado el desarrollo de La Habana han permitido, sin embargo, que la capital de Cuba se conserve como una joya urbana, pese a décadas de lento declive. A diferencia de otras grandes ciudades, La Habana conserva su personalidad entrado ya el siglo XXI, con un conjunto único de edificaciones y barrios históricos, donde se preserva una extraordinaria cultura y recursos humanos de excelencia.

Para salvaguardar ese tesoro en estos tiempos de apertura, y con las miradas del mundo cada vez más enfocadas en Cuba, expertos locales y foráneos colegian vías para hacer de esta Ciudad Maravilla un modelo de sostenibilidad y desarrollo económico propulsado por sus enormes potenciales culturales, científicos y de servicios especializados.

De hecho, fundaciones como Friends of Havana y World Monuments Fund trabajan ya junto a instituciones locales, y en diciembre próximo se reunirán en Cuba para promover acciones en temas como gestión y
planificación urbana, preservación del patrimonio, infraestructura y movilidad, uso responsable de la energía y empleo de fuentes alternativas.

Entre las instituciones cubanas comprometidas con este proyecto destacan el Instituto de Planificación Física, la Comisión de Ciudad y Arquitectura de la Unión Nacional de Escritores y Artistas, la Fundación Ludwig, y la Oficina del Historiador, entidades que ya tienen un largo camino recorrido en la defensa del patrimonio de una urbe cercana a su medio milenio.

De las conferencias y debates del encuentro debe salir una agenda de acciones que ayuden al desarrollo sostenible de la capital, así como recomendaciones al plan para la celebración en 2019 de los 500 años de la
misa fundacional de la entonces villa de San Cristóbal de La Habana.

Además, también podrían generarse determinados proyectos piloto y colaboraciones para implementar en años posteriores. Sería propicio, ya que la ciudad vive un periodo de cambios sin precedentes. La actualización del modelo económico cubano y el acercamiento entre Cuba y los Estados Unidos ha atraído una cifra record de turistas, con su consiguiente impacto en la infraestructura habituacional, de transporte y de servicio.

A su vez, ha ocurrido una aceleración de la dinámica inversionista que transforma poco a poco la ciudad, para bien y para mal. Compañías hoteleras y agentes inmobiliarios de todo el mundo quieren establecerse en La Habana, o sea, se avecina un boom constructivo que, hecho a loloco, podría provocar más daños que beneficios. Como matar el alma de la ciudad…

Este nuevo escenario ha obligado a las entidades habaneras encargadas de la planificación y el control urbanos a replantearse sus competencias y a atajar vulnerabilidades, dadas sobre todo por el déficit de recursos. La meta es construir una sociedad próspera, equitativa y sostenible sin renunciar a principios de equidad social. Y asegurar que La Habana siga siendo esa joya que, cinco siglos después, aún maravilla y seduce…

Share on FacebookTweet about this on TwitterShare on Google+Share on LinkedIn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *